Friday, February 26, 2010

A miracle named Erenia


De Amparo y Toni, este 16 de febrero de 2010 a las 00:15 am nació esta preciosidad que se llama Erenia, convirtiéndonos a todos en madres, padres, abuelos, abuelas y tías primerizos (no decimos “tíos” porque Vick ya perdió la cuenta de sobrinos).

Las raíces no mienten, la genética tampoco, y el buen apetito, menos.


Comparen padre e hija.



Hablando de padres, por aquí hay alguno que todavía no se lo cree.






Esta foto de los pollitos nos parecio' linda y acorde al evento...














Erenia Luis Agapito, bienvenida. Dios nos dé fuerzas para poderos conocer a ti y a tu mamá este verano, y poder abrazar a tu papá y a tus abuelitos, y… Oh, my goodness. Con más fuerza que nunca tenemos que salir del túnel. Si, creemos que va a ser posible… fi’l haqiqa, insha’Allah.

Wednesday, January 20, 2010

Los cielos del camino a ninguna parte, I (sep 2008 - feb 2009)

Casi un año ha pasado desde la última entrada en el blog. De vez en cuando lo vimos y algo releímos. A instancias de la rama setabense de la familia, que persistentemente no ha dejado de preguntar por nosotros, abrimos otra página para despedir al 2009 y mirar a otro horizonte.

Tras el paso del huracán Ike, el 12 de septiembre de 2008, el devenir migratorio y económico era más oscuro que nunca. Cierto; estuvimos a un tris de perder la casa, el coche y la autoestima, y -salvo lo de la autoestima- el peligro no ha pasado del todo.
Kurotora no puede por menos que considerarse afortunada. Y mucho. Se presentó a más de treinta entrevistas de trabajo relacionadas con la educación y a otra docena añadida. Entre 27 y 30 fueron satisfactorias, en no menos de cuatro nos querían para empezar al día siguiente, y en dos, la negativa fue inmediata. En fin…

El silencio era la tónica general tras las entrevistas “buenas”. Cuando los responsables de recursos humanos veían nuestro pasaporte con la flamante visa, poco importaba lo entusiasmados que estuvieran los directores de los colegios. La solicitud se desestimaba automáticamente, sin avisarnos. Nos enteramos de qué iba la película cuando alguna directora llamaba llorando, lo que ocurrió: definitely, you are the teacher we were looking for, but… I’m deeply sorry, but…




Carajo con el but. A lo largo del otoño-invierno de 2008 pasaron por nuestras manos 9 contratos que no pudimos firmar. 2009 se estrenó con otro tanto. Trabajo tocado con la punta de los dedos, para aprender el intríngulis del ordenamiento jurídico estadounidense en materia migratoria: la ley que nos obliga a trabajar ya-ya-ya para mantenernos regularizados en el país es la misma que nos prohíbe firmar contratos laborales y nos impide trabajar. Toda una antinomia jurídica que sigue persiguiendo a los poseedores de un visado H1B, visado que en breve se extinguirá del catalogo del ministerio del interior de aquí.


Decíamos que la kuroto se considera afortunada. Unas 50 entrevistas dan mucho juego para terminar de soltarse en inglés. Estar sin trabajo ni expectativas de tenerlo templa el ego y el pulso, y se quedan los amigos que lo son: cuatro. Sin Mr. Blue, el Albertote, la Patri y Alicia, lo hubiéramos pasado realmente más canutas aún. En el medio, los Bienes Raíces como salvavidas de paja en el océano y la paciencia proverbial de Raúl, que no nos ha estrangulado todavía. Un insidioso dolor de muelas y una contractura de cervicales como nunca antes vivimos nos ensenaron a valorar el vivir con seguro médico en EE.UU cuando no se tiene seguro médico. Los derechos fundamentales en España aquí son pura y simplemente, privilegio. No nos referimos sólo al tema de cobertura médica. Ustedes nos entienden bien.


El 10 de diciembre de 2008, nevó en la sureña Houston. Dios no se había olvidado de nosotros.



Todo es temporal, hasta los calvarios jurídicos, pero se hacía tedioso y la sensación de impasse aumentaba. Nos concentramos en el trabajo del Real Estate, sin expectativas a corto plazo de nada. Cualquier intento de examinarse para algo mejor chocaba con el estatus migratorio. No había alternativas. Los largos paseos con Alicia y los cielos houstonianos hacían más llevadero el camino a ninguna parte.

Monday, February 2, 2009

El Arboretum de Maria Elena

Una de las personas mas extraordinarias que hemos conocido aqui en Houston, ha hecho algo increible: se ha tomado un par de horas de respiro. Maria Elena Castellanos, abogada en Derechos Civiles, nativa de Michigan, tercera generacion de trabajadores mexicanos en la planta de General Motors de Detroit, se ha paseado un ratito por el Houston Arboretum, un oasis en medio de esta demasiado grande ciudad de infartante trafico.


Durante su paseo, ha visto las huellas que dejo' el huracan Ike y ha tomado unas fotos, que ha querido compartir con sus allegados, y desde el blog, con gusto las compartimos con todos ustedes.
Un paseo en libertad, en homenaje a los miles de inmigrantes encarcelados por cometer el delito de nacer en otro sitio y creer que en otro pais podrian sacar adelante a sus familias.
Senores, con todos ustedes, el Houston Arboretum por los tiernos ojos de Maria Elena.
k





Friday, January 9, 2009

Palestina en el corazón. Para siempre.



Cuando los recluyeron en guetos no permanecí indiferente; cuando los transportaron como animales no miré para otro lado; cuando los convirtieron en mercancías, no fingí no saber nada; cuando los asesinaron en masa no creí que habrían hecho algo para merecerlo, nunca negué el Holocausto, pero nunca me sentí culpable de lo que los nazis hicieron con ellos, porque yo nunca estuve allí.

Yo estoy aquí, cuando encierran en guetos rodeados por muros, cuando tratan como a animales a poblaciones enteras, cuando convierten en mercancía electoral las vidas de miles de personas, cuando exterminan con crueldad medieval ciudadanos indefensos, cuando, a pesar de la evidencia, pretenden inmovilizarnos con sentimientos de culpa por algo que nunca hicimos, patrimonializar el victimismo y seguir pasando como el pueblo perseguido.


No puedo dejar de sentir asco ante el silencio cómplice de todos los civilizados del mundo guiados por las canallas corporaciones y lobbies de Estados Unidos, cabeza descerebrada del imperio. No puedo dejar de sentir náuseas ante la indiferencia de los organismos internacionales.



¿Dónde está la justicia internacional que no persigue a los genocidas? ¿Dónde los defensores de la libertad que no piden la intervención de fuerzas internacionales para parar esta locura? ¿Dónde está mi Gobierno que aún no ha roto sus relaciones y expulsado al embajador de un Estado terrorista y asesino?
Shame, shame, shame, shame on you all!

Thursday, November 20, 2008

Maxi Mini




Houston, TX jueves 20 de noviembre de 2008




20 de noviembre, día de intensas reminiscencias en España, y como no, también en México: hoy es el Día de la Revolución (en agua de borrajas). Valga este día para homenajear a alguien 500% diferente a todos esos aconteceres: Mr. Blue, o Carlos Rodríguez, como prefieran, hombre sensato, cabal y fiel como pocos; maestro entregado en silencio a sus chicos, siempre dispuesto a echar una mano al prójimo, la única familia de Kurotora aquí por estos americanos lares, el que nunca nos dejó de llamar en estos siete meses de gran incertidumbre, el que no dejó que nos hundiéramos, el que nos pegaría una patada en el trasero, de merecerla. Maxi Amigo, Maxi Hermano.





Un homenaje a Maxi Carlos, decimos, y a su flamante cochecito recién comprado, tras años conduciendo carracas, carrancs, limones y otras venganzas por Houston. Este es un modelo que nunca nos llamó demasiado la atención, pero tras esto, nos empieza a gustar. Señores, con todos ustedes, Maxi Mr. Blue y su Maxi Mini.
k

Monday, September 22, 2008

Vivirla y contarla tras un huracán (Ike’s Aftermath, II)

Mr. Blue envio' hoy este correl a toda su gente. Con pocas palabras, el es mejor que nadie en resumir estos ultimos freneticos e intensos once dias en Houston.

From: Mr.Blue
Subject: desde houston con amor
Date: Mon, 22 Sep 2008 19:39:20 +0000

Han pasado once días desde que nos dijeron que el huracán daría de lleno en Houston, esta vez decidí no dejar la ciudad y pasar por algo como esto, quizá por morbo o por tener una experiencia más. El caso es que era verano y ahora es otoño.

No os puedo describir con palabras lo que es un huracán, y eso que Ike era sólo de escala 2, el olor, el aullido del aire, los sonidos de árboles partiéndose por la mitad… es indescriptible.

Me quede en casa de una pareja de amigos, la noche del doce, el día en el que cumplía 35 años, Ike se enfureció con Houston.
Hoy por fin se ha alcanzado llegar a menos de un millón de hogares sin luz, los semáforos todavía no funcionan, el agua no se podía beber sin hervirla hasta el sábado y los niños vuelven a la escuela mañana.

Hemos tenido suerte, a la isla de Galveston, a unos 140 kilómetros de aquí, todavía no se puede entrar y en Houston hay toque de queda desde la medianoche hasta las seis de la mañana.

No me es posible responder a todos los mails particularmente por el momento, lo iré haciendo poco a poco, a los que se han preocupado por mi, muchas gracias.

Ya os mandaré un enlace a fotos que hemos ido sacando. Cuídense.

Carlos

Sunday, September 21, 2008

Vivirla y contarla tras un huracán (Ike’s Aftermath, I)

Houston, TX; miércoles 17 de septiembre de 2008, 11:30 am.
Les escribimos desde un restaurantito de esos de franquicia de comida rápida; es el único de los alrededores que tiene electricidad y servicio wi-fi. Lo descubrimos ayer por la tarde, callejeando el SW de Houston, buscando algo similar que no nos obligara a gastar en demasía el medio tanque de gasolina que nos queda, y que guardamos como oro en paño, porque no hay gasolinera abierta, y si la hay, sin surtidor que funcione. Así que, con olor a grasosa hamburguesa y patata frita alrededor, y conversaciones a la gringa (o sea, a grito pelado; esto parece la subasta de pescado de la lonja de Valencia), les ponemos al corriente de las novedades.

Los vecinos, Alicia y Álvaro, prácticamente agarraron en volandas a Kurotora y la metieron en su casa cuando el viento se ponía más que serio; eran las 8:00 pm de la tarde del viernes. Atrancamos la puerta, cenamos, y a esperar la furia. En la cama de brazos cruzados y los ojos como platos oyendo la tele de la habitación de al lado, de repente oímos un tremendo zambombazo: estalló un condensador en alguno de los postes eléctricos de la calle. En consecuencia, a las 11:15 pm del viernes 12, apagón general (y así seguimos).

Ike tomó tierra en Galveston a la una de la madrugada del sábado 13. Esa noche fue larga. Vaya si fue larga, nadie durmió. Parece que tomó camino del interior por la interestatal 45, y a las 3:00 am llegaba a Houston. El ulular y el traqueteo del viento eran impresionantes. Creemos que el ojo cruzó el centro de Houston sobre las 3:30 am –porque amainó la cosa- y a las 5:00 am, las furias del infierno cayeron sobre nosotros. Cómo rugía. Dios, cómo ruge un bicho de estos. Y no paraba. Temblaban las paredes de la casa, los viejos robles de enfrente cimbreaban como bambú, el viento se llevaba por delante los parabanes a guisa de garaje. Caían tejas, contraventanas, capuchones de extractores, ramas… y el constante rugido, qué rugido…

Es final del verano, y aún amanece pronto, pero eran tal los nubarrones que sólo después de las 7:00 am pudimos ver a través de la ventana los primeros destrozos. El viento amainó a eso de las 8:15, y como ya no aguantábamos en casa, salimos a hacer de heroínas, quitando ramas y objetos de los desagües del condo……e inspeccionamos los destrozos de la zona… los regalos que nos han traido... Y así pasamos el sábado 13, hasta el toque de queda, a las 7:00 pm…
Impresionante puesta de sol…

El resto, hasta hoy, es aburrido de contar: nos acostamos prontísimo, nos levantamos prontísimo, aprovechamos hasta el último rayito de sol… Algo digno de notar: la falta de luz, de televisión y de aire acondicionado ha hecho que la gente abra las puertas de su casa, saque mesas y sillas, socialice, se entretenga con el ajedrez, las damas, el parchís, el monopoly…, se intercambien alimentos, se converse… ¡Bendita falta de tele!

Los contenedores relucen de basura. La gente ha tenido que tirar el contenido de neveras enteras. El que tiene carbón, ha hecho barbacoas como nunca.

El lunes 15 salimos un poco a pasear y ver qué había más allá de la calle Jeanetta…

El martes 16 nos atrevimos un poco más, y 45 Sur p’alante, vimos más destrozos…

Por la tarde-noche, cargamos toda la artillería en el coche y nos fuimos a buscar un lugarcito con electricidad y wi-fi, ya lo dijimos antes…Y aquí estamos en el restaurantito, poniéndoles al corriente.

Ahora mismo, más de 2.600.000 personas están sin luz, en todo el Gran Houston. Ni idea de cómo se apañarán en los hospitales. Todos los colegios, distritos y escuelas siguen cerrados como mínimo hasta el viernes que viene.
Es impresionante ver las grandes avenidas totalmente a oscuras, como si estuviéramos en campo abierto. La siempre populosa Westheimer parece colocada en medio de los ranchos. Oscuridad t-o-t-a-l… que tiene un cierto encanto.





La de la foto no es Westheimer (que tiene cinco carriles por sentido) sino Jeanetta, que tiene dos...




En fin... con carril y sin carril, a ver cuánto tiempo demostramos nuestro aguante... :-D
Se me cuiden y valoren su electricidad y su agua que sale del grifo...

Houston, TX; sábado 20 de septiembre de 2008

Las puestas de sol, sin luz artificial, son mas espectaculares que nunca.




En efecto, seguimos sin luz. El 70% del Gran Houston permanece sin luz, como dos millones de personas.

De los grifos sale agua (fría), un chorrín, sin la presión habitual. Algo es algo. Pero estamos preocupados, cómo no. Hoy he visto a los vecinos bastante desmoralizados. Son gente con coraje, y esas miradas de tristeza y cansancio no son normales.

Pero aquí ya nada es normal.

Nadie se esperaba 9 días sin luz... Tres, cuatro, pase; pero nueve y sin noticias ni expectativas de tenerla... Es demasiado para las personas mayores.

Seguimos con el toque de queda, que ya no es de 19 a 7, sino de medianoche a 6:00 am.

El que ha podido, que tiene gasolina y algún familiar o conocido en alguna parte de Texas, se ha largado. No hay ni un tercio de los coches habituales dentro del condominio de la calle Jeanetta. Ahí estamos barriendo, algo hay que hacer.

Este es el paisaje a las 10:00 de la noche cuando paseamos por el condominio. Pero hay una preciosa luna de Ramadán que nos ilumina el camino y se refleja el agua de la piscina.

La ropa húmeda que permanece dentro de la lavadora ya está llena de moho. Fue un error mantenerla allí. Pero no se puede hacer otra cosa, así que ahí se queda, alimentando la penicilina.
Part Time Curro: El Houston Community College dice que el lunes 22 es laborable para la plantilla y el martes 23 será lectivo. Obedeceremos e iremos, pero a ver para qué. No sabemos cómo van a abrir, sin una bombilla funcionando. No sé, no sé.

Hemos pasado el punto del no retorno. Ya no podemos y no sabemos vivir sin electricidad. No sabemos... nada.

Aguantamos como podemos, sabiendo de sobra que somos muy-muy-muy afortunados, si nos comparamos con otros lugares y países por donde pasó Ike. Trabajamos faena de tecleo hasta que se agota la batería, apagamos velas y a dormir algo, con todas las ventanas abiertas.

Houston, TX domingo 21 de septiembre de 2008.
Precioso amanecer de domingo. Ya llevamos hora y media en danza por la casa.








La voz corre entre los vecinos: dónde hay enchufes para cargar el móvil, en qué tiendas hay wi-fi, dónde regalan pizza hoy, dónde regalarán mañana hielo, agua, raciones del ejercito…

Pingüe negocio para las empresas suministradoras de intendencia para ese pozo sin fondo llamado ejército estadounidense: el menú es discutible, pero observen los envoltorios y su garantía de calidad: “¡Recomendado por el guerrero! ¡Comprobado por el guerrero! ¡Aprobado por el guerrero!” Sí, hombre sí… todo sea por la patria… belicista como pocas. Dios, qué país.

Son las seis y cinco de la tarde. Estamos leyendo el periodico en el sofatito. Un inesperado e inequívoco pitido en el teléfono fijo nos hace girar la cabeza. Dos lucecitas verdes iluminan el antediluviano modem de Southwestern Bell Co; (sí; JuanCar, todavía mantenemos tu viejo SBC). ¡Subhanallah, HA VUELTO LA LUUUUUUUZ!!!! ¡Menudo salto hemos pegado y menudo celebrativo café hemos compartido los vecinos! ¡Nos lo merecíamos, tras diez días de trasiegos e incertidumbres! Sin embargo, recuerden: el 70% de Houston sigue sin electricidad. Hemos recorrido la agenda telefónica, ofreciendo lavadora, secadora, enchufes, fax e internet. El que más y el que menos ya tenía alguna solucioncilla apañada a costa de recorrer kilómetros, como nosotros. Tres o cuatro caras conocidas aparecerán por aquí en breve, con cesto de ropa y enchufe en mano. Bienvenidos.

Hemos salido de ésta, y ahora toca salir de la próxima… porque negros nubarrones de honda recesión se aproximan por el cielo del Real Estate, lo que en nuestras expectativas caseras/financieras nos van a obligar a ir a menos de 20 Km/hora sobre lo previsto. Pero esto no va a acobardarnos, ¿verdad? :-D